Poesía Clásica Hispanoamericana hasta el Siglo XVIII
Poesía clásica hispanoamericana hasta el siglo XVIII: las voces poéticas fundacionales de América. Desde la lírica náhuatl de Nezahualcóyotl hasta el esplendor barroco de Sor Juana Inés de la Cruz. Verso prehispánico, colonial y virreinal. Explora también nuestra poesía clásica española y el resto de tradiciones en poesía.
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Preguntas frecuentes sobre Poesía Clásica Hispanoamericana hasta el Siglo XVIII
¿Qué poetas hispanoamericanos clásicos son imprescindibles?
La figura cumbre es Sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695), la mayor poeta de la lengua española en el período colonial. Su Primero Sueño es un poema filosófico comparable a las Soledades de Góngora. Sus sonetos de amor son de una intensidad y modernidad sorprendentes. Antes de la conquista, Nezahualcóyotl (rey-poeta de Texcoco, siglo XV) escribió poesía náhuatl sobre la fugacidad de la vida con una profundidad que conecta con la lírica de Horacio en nuestra poesía clásica extranjera. Y Juan del Valle y Caviedes aportó sátira virreinal desde Perú.
¿Existe poesía prehispánica en verso?
Sí, y es extraordinaria. La poesía náhuatl (azteca) se organizaba en géneros definidos: icnocuícatl (cantos de tristeza), xochicuícatl (cantos floridos, sobre la belleza y el arte) y yaocuícatl (cantos de guerra). Nezahualcóyotl es el poeta más conocido, con versos sobre la fragilidad humana y la búsqueda de sentido. La poesía maya se conserva parcialmente en los Cantares de Dzitbalché. Y la poesía quechua inca sobrevive en himnos y oraciones. Estos textos conectan con la tradición oral universal de nuestros cancioneros y romanceros por su raíz cantada y ritual.
¿Qué poesía virreinal hay más allá de Sor Juana?
El virreinato produjo más poetas de los que se suele recordar. Bernardo de Balbuena (Grandeza Mexicana, 1604) cantó la ciudad de México con entusiasmo renacentista. Carlos de Sigüenza y Góngora, contemporáneo de Sor Juana, cultivó poesía culta novohispana. Juan del Valle y Caviedes escribió sátira mordaz en el Perú virreinal, comparable al mejor Quevedo de nuestra poesía clásica española. Juan Ruiz de Alarcón, aunque más conocido por su teatro, también versificó. Y Hernando Domínguez Camargo desde Colombia escribió poesía gongorina americana. Todo este barroco colonial dialoga con la narrativa clásica.
¿Qué editoriales publican poesía colonial hispanoamericana?
Las editoriales de referencia son: Fondo de Cultura Económica (la imprescindible para literatura colonial americana, ediciones de Sor Juana y poesía náhuatl), Cátedra (Letras Hispánicas, ediciones anotadas de Sor Juana y poetas virreinales), Alianza (ediciones accesibles), UNAM (ediciones académicas mexicanas de primer nivel para poesía novohispana) y Penguin Clásicos (nuevas ediciones con prólogos actuales). Las traducciones de poesía náhuatl de Miguel León-Portilla y Ángel María Garibay son referencia. Estas editoriales también publican nuestra poesía clásica española y poesía clásica extranjera.
¿Cómo conecta la poesía colonial con la hispanoamericana moderna?
La herencia es directa. Octavio Paz dedicó un ensayo monumental a Sor Juana (Las Trampas de la Fe) y la reconoció como precursora. Rubén Darío, padre del modernismo, dialogó tanto con el Siglo de Oro español como con el barroco americano. Pablo Neruda y César Vallejo transformaron la tradición lírica que Sor Juana había elevado en el virreinato. Y poetas contemporáneos como Coral Bracho y Raúl Zurita siguen explorando la identidad americana desde el verso. Toda la poesía contemporánea hispanoamericana nace de estas raíces coloniales y prehispánicas, pasando por el modernismo que transformó la poesía contemporánea española también.